Compartir una barbacoa con familiares o amigos es uno de los planes más apetecibles.

A pesar de que, habitualmente, reunirse para hacer una barbacoa es una ocasión donde se come más cantidad y alimentos que aportan más grasas, no siempre tiene por qué ser así. Existen alternativas más saludables, equilibradas e igual de sabrosas. ¡Veámoslas!

¿Una barbacoa saludable? ¡Sí se puede!

Mientras se asan los platos principales para nuestra barbacoa, solemos “picar” entrantes que ya están dispuestos encima de la mesa. Opta por aperitivos saludables como pueden ser los “crudités” de zanahoria, de pepino, de tomate, de apio, de calabacín o de pimiento, untados con humus de garbanzos, paté de berenjena o guacamole. De este modo conseguirás huir de los snacks fritos y de las bolsas de patatas.

Una opción genial es preparar ensaladas coloridas y variadas. Incluye vegetales de hoja verde como las espinacas o los canónigos y mézclalos con rabanitos, alguna fruta como la frambuesa o el mango y un puñado de frutos secos. Para el aliño, las semillas de girasol, calabaza, lino o sésamo le darán un toque irresistible a la vinagreta que prepares a base de aceite de oliva virgen extra, sal marina, hojitas de menta, vinagre de manzana y un toque de miel y mostaza.

Para reducir la ingesta de grasas saturadas se puede optar por carnes menos grasas como el pollo, el pavo, el conejo o la perdiz. O bien optar por hacer una barbacoa de pescado. Las sardinas, el salmón, la caballa o el atún ¡quedan muy sabrosos a la parrilla!

¿Tienes algún invitado vegetariano? Lo harás muy feliz con alguna hamburguesa vegetal de tofu o seitán.

Como guarnición a los platos principales de tu barbacoa, puedes hacer mazorcas o patatas asadas y todo tipo de verduras a la brasa: espárragos, pimiento, calabacín, berenjenas, cebollas… ofrecerán a tus invitados una fuente muy saludable de vitaminas, minerales y fibra para la ocasión.

¿Y de postre? Unas brochetas de fruta variada suelen ser ideales para que todo el mundo pique alguna. ¡Cómo nos gusta comer por los ojos!

Con respecto a la bebida, para evitar un aporte extra de calorías lo ideal sería huir de los refrescos y del alcohol. Opciones más saludables son la cerveza o el tinto de verano sin alcohol, agua o agua con gas con hielo y limón.

Por último, un paseo al atardecer, poner música y bailar vuestras canciones favoritas, jugar un partido de vóley o por qué no, una guerra de agua son las mejores opciones para que acabéis de pasar la tarde con grandes risas y, de este modo, realizar un poquito de ejercicio.

¡Jugar, reír o bailar no está reñido con la edad! ¿Os atrevéis?

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