Salsas Choví, frescura y sabor para tus platos ¡Pruébalas!
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Salsas: un toque ideal para todos tus platos y ocasiones

Descubre las salsas más deliciosas de nuestra gastronomía y aprende a maridar tus platos con la salsa adecuada. Cientos de recetas te esperan, ¡Pruébalas!

¿Qué es una salsa exactamente?

Estamos acostumbrados a tomarlas con nuestros platos y aperitivos, pero es posible que no sepamos definir qué son con exactitud. En términos culinarios y de forma sencilla, podemos decir que una salsa es una mezcla de consistencia líquida de varios ingredientes cuyo propósito es aderezar nuestros platos. Según su tipo, pueden servirse a distintas temperaturas y aunque son líquidas, su espesor puede variar considerablemente: bien pueden resultar ligeras como un caldo o densas como un puré. La variedad de salsas existentes es inmensa: picantes, amargas, agridulces, dulces, saladas, etc…, hay prácticamente una para cada receta.

Sin duda juegan un papel importante en multitud de platos. Es la encargada de acentuar sabores y olores, así como de crear nuevas sensaciones en combinación con los ingredientes principales de cada receta: carnes, pescados, pastas, vegetales o snacks.

En el mundo de la gastronomía y la alta cocina, la importancia de la salsa es tal, que existen cocineros especializados en su elaboración, son los denominados “salseros”. Por suerte para el común de los mortales cada vez es más fácil encontrar una gran variedad de salsas preparadas en supermercados y establecimientos destinados a la alimentación.

Mortero clásico para la elaboración de salsas

El origen de la salsa, ¿cuál es su historia?

Su nombre tal y como hoy lo conocemos se remonta al término en latín “salsus” (salado), en referencia a aquellos alimentos condimentados con sal. Un término que se remonta a la época del Imperio Romano, del que datan los primeros indicios. Según el recetario “De re coquinaria“ (Marco Gavio Apicio. Siglo I d.C), los romanos ya empleaban una salsa denominada “garum”, elaborada a base de intestinos de pescado en salmuera que fermentaban al sol con un toque de especias.

Con los años, las salsas y sus usos fueron variando considerablemente. En la época medieval durante los siglos V al XV, la variedad aún era limitada, con sabores pocos refinados. Una época en la que destacan preparaciones como el verjus, una suerte de salsa basada en un mosto no fermentado y que destacaba por su sabor ácido y azucarado.

La evolución más notable llega en el S. XVIII de la mano de la cocina francesa, momento en el que las salsas comienzan a perfeccionar sus sabores, olores y métodos de elaboración. En este campo fue Marie-Antoine Carême quien dió las primeras pinceladas en cuanto a su clasificación, agrupándolas en lo que hoy conocemos como salsas madre.

Desde el S.XX hasta la actualidad, las salsas viven su verdadero auge. Aparecer nuevas mezclas, se experimenta con sabores, olores y texturas. Ahora disponemos de salsas adecuadas para todo tipo de platos. Cocina tradicional, comida rápida o cocina de autor, actualmente tienen cabida en casi cualquier receta de nuestra cocina. Un ejemplo claro es la amplia gama de salsas elaboradas de marcas como Choví, que va desde las más clásicas hasta las más innovadoras:

Salsas madre: la base de todas las demás

Las salsas madre son aquellas que sirven como base de partida para la elaboración de la gran mayoría de salsas. Como comentamos anteriormente, fue Marie-Antoine Carême quien hizo una clasificación inicial en 4 salsas madre: salsa española, velouté, salsa alemana y bechamel. Pero fue posteriormente cuando Auguste Escoffier matizó esta clasificación: salsa española, velouté, bechamel, salsa holandesa y salsa de tomate. Aunque hablamos de cinco, algunos autores apuntan también a una sexta: la mayonesa.

Bechamel

Bechamel

La bechamel es una salsa más bien espesa, cuyo origen se atribuye a la cocina francesa e italiana. Las primeras recetas de bechamel tal y como hoy la conocemos se asocian al cocinero francés Louis de Béchameil. Esta se emplea sobre todo en gratinados y pastas, como por ejemplo lasañas y canelones. También es muy habitual su uso para la preparación de espinacas a la crema. Más allá de su uso como salsa, también se emplean variantes más espesas de la bechamel para la elaboración de rellenos, como en el caso de las croquetas.

A partir de la bechamel y con la integración de nuevos ingredientes podemos elaborar muchas otras. Es el caso de la salsa Mornay, que parte de la base de la bechamel e incorpora queso entre sus ingredientes. O el caso de la salsa Thermidor, que incorpora mostaza y vino a la composición.

Ingredientes

La bechamel se elaborada a base de harina y mantequilla (roux), leche y un toque de nuez moscada y sal.

Elaboración

Primero derretimos la mantequilla en un cazo a fuego lento. Una vez que esta se haya derretido, añadimos harina y removemos hasta lograr que se mezclen. Luego se aparta del fuego y dejamos atemperar.

Posteriormente incorporamos la leche caliente e iremos removiendo hasta lograr que desaparezca cualquier grumo. Nuevamente, ponemos la mezcla a fuego lento durante 10 o 15 minutos. Finalmente, añadimos la sal y la nuez moscada ¡y listo!

Salsa de Tomate

Salsa de tomate

Como su nombre hace presagiar, se trata de una salsa elaborada a base de tomates a la que se le añade una serie de especias, dependiendo del país y plato para el que se elabore. Estas especias pueden ser albahaca, sal, aceite o ajo, aunque en países como México varían sustancialmente, pues añaden chiles, cilantro, cebolla y vinagre. Cabe destacar que el término salsa de tomate se asocia al ketchup en muchos países, aunque este es en realidad una derivación.

El uso de la salsa de tomate se extiende a multitud de platos y países, sobre todo en la cocina europea y mexicana. Es muy popular su uso como acompañamiento de pastas y pizzas, aunque se emplea en muchos más platos. Entre sus variantes más populares se encuentran la salsa boloñesa, napolitana o el popular tomate frito.

Ingredientes

Principalmente se elabora a partir de pulpa de tomate. Según el país se añaden ingredientes como el chile, hierbas aromáticas, cebolla o ajo.

Elaboración

La salsa de tomate se elabora mediante la cocción de la pulpa del tomate. A esta se le añade un sofrito de los demás ingredientes (cebolla, ajo, hierbas aromáticas, etc.). Como alternativa, estos también pueden ser cocidos en caldo de carne en lugar de sofreirse. Una vez añadido el sofrito, se remueve junto a la pulpa de tomate y se cocina a fuego lento hasta que espese por sí sola. Sencillo, ¿verdad?

Salsa Holandesa

Salsa Holandesa

También llamada Hollandaise. Aunque su nombre haga referencia a Holanda, esta tiene origen en el país galo. Se trata de una emulsión a base de yemas de huevo, mantequilla y zumo de limón, con un toque de sal y pimienta. Cabe destacar que también existen variantes que emplean vino blanco en lugar de zumo de limón. Pese a la sencillez de sus ingredientes, elaborar la salsa holandesa correctamente requiere de cierta destreza. De esta salsa madre parten otras como la salsa maltesa y la de Dijon.

Es una salsa que se elabora y consume preferiblemente tibia y es empleada para aderezar verduras y hortalizas, así como para gratinados,  pescados y mariscos. Uno de los platos más interesantes que emplean la deliciosa hollandaise son los huevos benedictinos.

Ingredientes

Esta se elabora emulsionando yemas de huevo, mantequilla, zumo de limón y una pizca de sal. Algunas variantes pueden incluir pimientas y otras especias para potenciar su sabor.

Elaboración

Para elaborar la salsa holandesa, primero debemos derretir la mantequilla a fuego lento. Mientras tanto montaremos las yemas de huevo. Una vez estén montadas y la mantequilla se haya derretido, la iremos añadiendo a las yemas sin dejar de remover hasta lograr una mezcla cremosa y uniforme. Nuevamente y sin dejar de remover, añadiremos el zumo de limón a la mezcla y finalmente un punto de sal. ¡Y lista!

Salsa Española

Salsa Española

También denominada salsa café o salsa oscura. Se elaborada a partir de un caldo o fondo oscuro (generalmente de hueso de ternera), una roux oscura (emulsión de mantequilla y harina con un toque de vino generoso) y hortalizas (como cebolla, puerro, zanahoria y apio). Su origen data del S.XVII, de la mano de cocineros españoles, aunque fue Auguste Escoffier posteriormente quien sienta las bases de la receta tal y como las conocemos en la actualidad.

Esta salsa suele emplearse como napado o cobertura de carnes y asados, y nos da mucho juego a la hora de añadir especias en función del plato que queramos acompañar. Esto mismo da lugar a muchas de las variantes derivadas: la salsa diabla, la zíngara o la salsa de champiñones.

Ingredientes

Sus principales ingredientes son el caldo de fondo oscuro (elaborado con hueso de vacuno), harina y mantequilla (para elaborar la roux oscura), vino generoso, cebolla, puerro, zanahoria, apio y sal. También existen variantes que pueden incluir otras hortalizas o especias.

Elaboración

El proceso de elaboración de la salsa española puede variar y requiere de cierta destreza en la cocina.

Para ello, derretimos la mantequilla en un cazo y se añaden las hortalizas muy bien troceadas, con una pizca de sal y se cocinan a fuego lento hasta lograr que queden blandas. Luego añadimos paulatinamente la harina y removemos hasta que se tueste. En este momento añadimos el caldo oscuro (templado o caliente), mientras removemos para lograr una mezcla homogénea. ¡Deliciosa!

Velouté

Velouté

Su nombre significa “aterciopelado” en francés y viene dado por tu textura sedosa y ligera. Es una salsa clara que puede elaborarse con un caldo claro (elaborado con ave generalmente), o bien con un fumet (caldo de pescado). Este caldo se incorpora a una roux blanca o rubia. Su origen se remonta al S.XIX de la mano del cocinero francés Marie-Antoine Carème. A raíz de esta surgieron algunas como la salsa suprema, la salsa de vino blanco o la archiconocida salsa brava.

En función del fondo empleado (pescado o ave), la salsa velouté puede ser idónea para lomos de pescado o mariscos, así como para acompañar carnes blancas de ave. Al igual que la mayoría de salsas madre, admite un toque creativo en su elaboración a la hora de condimentar y dar un toque aromático con distintas especias en función del plato que vayamos a acompañar.

Ingredientes

Para su preparación requiere un caldo de ave o caldo de pescado, harina, mantequilla y sal. Adicionalmente podemos incluir otras especias para dar un toque de sabor e intensidad.

Elaboración

Su elaboración guarda cierta similitud con la salsa española. Primeramente debemos fundir la mantequilla a fuego lento. Posteriormente añadimos la harina y removemos hasta lograr que se tueste ligeramente. Sin dejar de remover añadimos el caldo de pollo o fumet tibio o caliente. Finalmente, salamos (y condimentamos al gusto) la emulsión, hasta lograr una salsa homogénea y cremosa. ¡Lista para servir!

17 salsas populares que no pueden faltar en tu cocina

Sin duda, las salsas madre resultan imprescindibles para sentar las bases muchas otras, pero, ¿realmente las usamos en nuestro día a día?. Y es que aunque estén riquísimas, en muchas ocasiones en la cocina cotidiana acabamos optando por otras variantes. Salsas que por su facilidad de elaboración, su popularidad, o por su polivalencia para múltiples platos, acaban siendo las elegidas para aderezar nuestros bocados. Por ello, hemos recopilado 17 salsas que van genial con multitud de platos y gustan a todos (o casi todos).

 

Barbacoa (BBQ)

Salsa Barbacoa

Con origen en Estados Unidos, la salsa barbacoa es sin duda la estrella de parrilladas y asados. Dentro de esta podemos encontrar una gran cantidad de variedades: más o menos líquidas, con notas ácidas o dulces, con toques de ahumado o especias. ¡Cuestión de gustos!.  Además, su popularidad la ha llevado a platos como pizzas, hamburguesas y snacks.

¿Cómo se hace la salsa barbacoa?

La salsa barbacoa se elabora con ingrediente tales como el tomate tomate, la mostaza, el vinagre, especias y azúcar. Muchas recetas incluyen ingredientes como cebolla, miel, refresco de cola e ¡incluso un toque de whisky! Esto dependerá de la receta, quién la prepare y el área geográfica en la que se elabore. Los ingredientes se remueven a fuego medio hasta lograr su correcta mezcla.

 

Brava

Salsa Brava

Características

Es una de las salsas picantes más populares. Tiene origen en la gastronomía española, donde es empleada de forma habitual en aperitivos y entrantes tan emblemáticos como las patata bravas. Su sabor es intenso y picante y su textura suele ser bastante ligera. Podemos encontrar distintas intensidades de picantes, desde un toque ligero hasta intensidades no aptas para todos los paladares.

¿Cómo se hace la salsa brava?

Entre sus ingredientes, la salsa brava cuenta con tomate, pimentón, ajo, vino blanco (o vinagre), así como cayena en polvo. Por supuesto, algunas variantes pueden incluir un toque especiado adicional, incluyendo ingredientes como el comino. También podemos encontrar otras que incluyen harina (para dar mayor espesor). Sin duda, cada maestrillo tiene su librillo y su salsa brava.

 

Mayonesa

Mayonesa

Características

Una de las salsas más emblemáticas en multitud de platos: desde el gazpachuelo malagueño, la ensaladilla rusa, hasta en las hamburguesas americanas. La mayonesa es una de las salsas indispensables en la gastronomía occidental. Elaborarla es muy sencillo y existen variantes que pueden variar sustancialmente sus ingredientes: algunas como la lactonesa, que sustituye el huevo por la mayonesa.

¿Cómo se hace la mayonesa?

La mayonesa se elabora emulsionando los ingredientes principales: el aceite (de oliva o girasol), el huevo, el vinagre o limón (a gusto de cada uno) y la sal. Para ello, primero se suele mezclar el huevo y el limón y posteriormente se añade el aceite a la mezcla. Hacerlo con una batidora en casa resulta verdaderamente sencillo.

 

Ketchup

Ketchup

Características

El ketchup es la salsa derivada de la salsa de tomate más conocida en todo el mundo, y no es de extrañar, su sabor gusta a niños y mayores. Además de ello, combina a la perfección con numerosos platos y aperitivos: carnes, frituras, verduras, pastas… ¡Combina con casi todo!. El ketchup como hoy lo conocemos es originario de Estados Unidos, pero su origen está en la salsa ketsiap de la gastronomía china.

¿Cómo se elabora el ketchup?

Los ingredientes del ketchup son bien sencillos: salsa de tomate como base, vinagre, sal y azúcar. También admite diversas especias para darle un sabor especial. Es una salsa bastante básica pero que tiene tantas versiones como adeptos.

 

Mostaza

Mostaza

Características

Otra de las salsas más populares, sobre todo empleada en elaboraciones de comida rápida, pero también en ensaladas y como aderezo para carnes principalmente. Su origen se remonta a los albores de la historia de las salsas, en la época romana. ¡Ah! Y se trata de una de las salsas más saludables, pues su receta básica no incluye azúcares o grasas. Eso sí, también hay mostazas dulces que incluyen sirope, azúcar o miel.

¿Cómo se elabora la mostaza?

La salsa mostaza cuenta también con una gran variedad de versiones, en base a las cuales variarán más o menos los ingredientes. Independientemente, los ingredientes básico son el grano de mostaza, vinagre y sal. A estos se pueden sumar otros ingredientes para potenciar su aspecto, textura o sabores.

 

Salsa Mostaza y Miel

Salza de mostaza y miel

Características

La mostaza miel es una variante de la salsa mostaza original. Como su nombre indica, incluye un toque de miel entre sus ingredientes, lo que le confiere un toque dulce que contrasta con otros sabores ácidos y frescos de la mostaza. Es una salsa que combina a la perfección con carnes a la parrilla, asados y ensaladas.

¿Cómo se elabora la mostaza miel?

Esta salsa se elabora empleando los ingredientes habituales de la mostaza: grano de mostaza, vinagre, sal y un toque de especias adicional si se desea. A la mezcla original se añade un poco de miel para compensar el sabor intenso de la mostaza y el vinagre, logrando una mezcla deliciosa consiguiendo un toque dulzón y fresco al mismo tiempo.

 

Salsa vinagreta

Vinagretas

Características

Las salsas vinagreta son muy empleadas para aderezar ensaladas, pescados o carnes. Se caracteriza por ser bastante líquida y fresca. Es la estrella de muchas ensaladas y combina a la perfección con pescados y carnes. Se estima que es originaria de Francia, aunque también es muy popular en países como Italia y España.

¿Cómo se elaboran las salsas para ensaladas?

La salsa vinagreta es una emulsión elaborada principalmente de aceite, vinagre y sal. Como es habitual, las vinagretas no escapan a las distintas interpretaciones culinarias. Así pues, de forma general se suelen añadir especias, finas hierbas, cebolla, ajo y otras hortalizas minuciosamente troceadas. También puede variar su densidad e intensidad jugando con las proporciones de aceite y vinagre. ¡Puedes preparar una a medida para tu plato!

 

Salsa César

Salsa césar

Características

Sin duda, una de las salsas más demandadas en la actualidad. Su origen hay que buscarlo en el plato del que heredó el nombre: la ensalada césar, originaria de México y atribuida al cocinero italiano César Cardini. Aunque originalmente la ensalada césar no incluía la salsa césar que conocemos, sino que incluía otras como la mostaza o la popular Worcestershire. No obstante, la popularidad de esta ensalada y su sabor, ha dado paso a la creación de una salsa con entidad propia.

¿Cómo se elabora la salsa césar?

La salsa césar suele elaborarse con parte de los ingredientes que contenía originalmente la ensalada césar: aceite, huevo, anchoas, vinagre o limón, queso parmesano rallado, ajo, un toque de mostaza y sal. Otras recetas emplean pimentón dulce en lugar de mostaza,  En cualquier caso, basta con realizar la mezcla apropiadamente con la batidora ¡y a saborear tus ensaladas!

 

Salsa Yogur

Salsa Yogur

Características

La salsa de yogur es otra de las estrellas en el aderezo de todo tipo de platos, principalmente ensaladas, vegetales y elaboraciones con carne. Su origen no está del todo claro, pero guarda una estrecha relación con la salsa Tzatziki de origen griego y turco , así como con la salsa Raita de origen indio. Cuenta con cierta acidez y un toque agrio, y ofrece un toque refrescante a las comidas, haciendo las veces de aliño o vinagreta.

¿Cómo se elabora la salsa de yogur?

Esta tiene un sin fín de interpretaciones en la cocina, aunque algunos de sus ingredientes básicos para su preparación son: el yogur, el limón, aceite de oliva, hoja de perejil, cilantro o menta, sal y pimienta. Esta conjunción resulta en una salsa ligera y aromática lista para dar un toque distintos a ensaladas y carnes. ¿Ya la has probado?

 

Salsa Cocktail

Salsa cocktail

Características

Esta salsa también se denomina salsa rosa, una salsa de sabor suave y delicioso que se una habitualmente para aderezar elaboraciones con pescados y mariscos. Suele ser protagonistas en eventos tales como fiestas navideñas. Combina a la perfección con entrantes y canapés en cockatils de bienvenida y entremeses.

¿Cómo se elabora la salsa cocktail?

Es quizás una de las salsas más sencillas de elaborar debido a que sus ingredientes son la mayonesa y el ketchup, en combinación con un poco de zumo de naranja y brandy o whisky. Los más atrevidos incorporan a estos ingredientes un toque picante de chile. Tan sólo hay que mezclarlos uniformemente y ya tendrás lista la salsa cocktail para tus langostinos. ¡Anímate a probarla!

 

Salsa a la pimienta

Salsa a la pimienta

Características

Esta salsa es un clásico que no suele faltar a la hora de acompañar carnes, especialmente solomillos, entrecots, lomos o cualquier preparación de carne al horno. Pese a elaborarse con pimienta, no tiene por qué ser muy picante, de hecho resulta una salsa suave y sabrosa, que nos permite saborear la pimienta sin enmascarar los sabores de la carne. ¿Lo mejor de esta salsa?, ¡vas a disfrutar a lo grande mojando pan en ella!

¿Cómo se elabora la salsa a la pimienta?

Sus ingrediente y elaboración resultan bastante sencillos: mantequilla o aceite, nata para cocinar, pimienta en grano (negra, blanca, verde o rosa, o una mezcla de estas) y caldo de carne. Para hacerla derretimos la mantequilla y sofreímos la pimienta en ella. Posteriormente se añaden la nata y el caldo, y dejamos cocinar procurando que se mezcle uniformemente. ¡Y lista para tomar!

 

Salsa Kebab

Salsa Kebab

Características

La popular salsa kebab debe su nombre a la comida turca de nombre homónimo: el kebab. Dentro de estas encontramos dos variantes: una directamente relacionada con la salsa yogur y muy similar en cuanto a sus ingredientes, a la salsa tzatiki. Por otra parte, la salsa kebab picante, se elabora a base de tomate y con toque especiado. A la hora de aderezar platos como el shawarma o el döner kebab, estas pueden usarse de forma independiente o combinadas, ¡a gusto del consumidor!

¿Cómo se elabora la salsa de kebab?

En el caso de la salsa blanca de kebab se elabora de forma similar a la salsa yogur, añadiendo un toque especiado más intenso. En el caso de su versión picante, los ingredientes incluyen salsa de tomate como base, especias para darle un aroma y sabor más intenso, además de vinagre. En cualquier caso, la creatividad manda en su elaboración. Según cada gusto y cada cocinero, las especias pueden variar en su tipología y cantidad, dotando a estas salsas de un sabor aromático y único.

 

Alioli

Alioli

Características

Esta es una de las salsas reinas en la gastronomía española. Su textura suave y su intenso sabor a ajo la han encumbrado en la gastronomía mediterránea como una de las salsa favoritas para degustar aperitivos de cualquier tipo, pescados y carnes. Las raíces del alioli se remontan al antiguo Egipto y sus ingredientes sencillos y populares han logrado que esta salsa llegue casi inalterada a nuestros días.

¿Cómo se elabora el alioli?

El alioli cuenta con unos ingredientes sencillos y una elaboración fácil. Para ello sólo necesitará ajo, aceite de oliva y sal, un mortero y mucha paciencia para majar el ajo al tiempo que se va añadiendo más aceite a la emulsión. Algunas de las muchas variantes de la receta  emplean aceite de girasol, otras incluyen huevo e incluso leche. Si no tenemos destreza con el mortero siempre podemos optar por la batidora. ¡Es pan comido!

 

Ajonesa

Salsa Ajonesa o Mayonesa de ajo

Características

La salsa ajonesa es una mayonesa con un toque de ajo. Es decir, es una salsa con la misma textura y suavidad que la mayonesa tradicional, a la que se dota de un toque de ajo suave para intensificar y mejorar su sabor y olor. Esto hace que la ajonesa sea más versátil que la mayonesa a la hora de combinarla con cualquier tipo de plato. No debe confundirse con el alioli, pues esta es más suave en cuanto a textura y sabor.

¿Cómo se elabora la ajonesa?

Los ingredientes y elaboración de la ajonesa son idénticos a los de la mayonesa: aceite, huevo, jugo de limón o vinagre y sal. A todos estos, debemos sumar el ajo. Como ocurre con la mayonesa, existen diversas variantes de la ajonesa. Por ejemplo, algunas de ellas sustituyen el huevo por la leche. Sea como fuere, ¡es ideal para aderezar cualquier comida!

 

Salsa Tabasco

Salsa Tabasco

Características

La salsa tabasco es famosa por su sabor intenso, sabroso y sobre todo picante. Su nombre hace referencia a la ciudad mexicana de Tabasco, así como a la variedad de chiles empleada en su elaboración. No obstante, su creador fue el estadounidense Edmund McIlhenny. Una salsa que combina a la perfección con aperitivos, sofritos e incluso como ingrediente de otras salsas. Un sabor con gran personalidad y que resulta ideal para quienes buscan un sutil picante en sus platos.

¿Cómo se elabora la salsa de chile tabasco?

La salsa Tabasco se mantiene fiel a la original con los años, aunque han surgido nuevas variantes a los largo de los años. Aún así, sus ingrediente básicos son bien sencillos: chile tabasco, sal, vinagre y agua. Algunas de sus variantes incluyen ajo, variedades de chile habanero e incluso harina. Aunque puedan parecer ingredientes sencillos, la elaboración de la receta original requiere un periodo de fermentación que puede alcanzar los 3 años. No obstante, hay formas de elaborar recetas casera de tabasco de forma muy sencilla. ¡Dale un toque picante a tu vida!

 

Salsa Burger

Salsa Burger

Características

Su sabor cremoso la ha encumbrado como una de las salsas preferidas en hamburgueserías. Aunque su origen no está del todo claro, todo apunta a que surge en Estados Unidos. Esta salsa tan laureada debe su textura cremosa a la mayonesa, la mostaza o el ketchup, que forman parte de sus ingredientes. En combinación con otros ingredientes, consigue un sabor único que la ha convertido en una salsa de culto para aderezar hamburguesas, bocadillos y sandwiches.

¿Cómo se elabora la salsa burger?

Los ingredientes de esta salsa pueden variar en función del lugar en que se elabore o la receta. Así pues, guarda gran similitud con la salsa “Mil Islas”. Sus ingredientes habituales son la mayonesa, ketchup o mostaza, vinagre, encurtidos (por ejemplo, pepinillos), ajo y cebolla en polvo. Basta con mezclar homogéneamente los ingredientes y listo ¡A embadurnar tu hamburguesa!

 

Salsa Agridulce

Salsa Agridulce

Características

Cuando se habla de salsa agridulce es imposible no pensar en la gastronomía asiática. Y es que se trata de una salsa emblemática procedente de la gastronomía china. Su sabor ácido y dulce combinan a la perfección con carnes, pescados y entrantes de todo tipo. También combina a la perfección con platos vegetales, dándole un toque picante y almibarado, con distintas notas de sabor.

¿Cómo se elabora la salsa agridulce?

Dentro de esta salsa podemos encontrar múltiples versiones, aunque una aproximación a sus ingredientes básicos serían el vinagre, el caramelo (u otros ingredientes que generen un contraste dulce, como la miel), salsa de soja, tomate y apio, junto a una gran variedad de especias como el clavo o el jengibre. Como sucede en muchas recetas, sus ingredientes varían en función del área geográfica en la que se elabore. ¿Tienes ganas de cerdo agridulce?


Estas son sólo algunas de las salsas más habituales que podemos encontrar en nuestros hogares o cuando salimos a comer. Además de estas, existen otras tan populares como la salsa de soja, teriyaki, guacamole, roquefort, pesto, Oporto, Romesco, etc. Y así, un sin fin que son el deleite de comensales de culturas y gustos variados. Las nuevas modas culinarias, tendencias y técnicas gastronómicas, también han supuesto un gran estímulo para la aparición y desarrollo de nuevas salsas, cada vez más sofisticadas y sorprendentes.

 

¿Cómo combinar las salsas correctamente?

Aunque disponemos de una gran variedad, no siempre tenemos claro cuál es la combinación ideal para aderezar nuestros platos o aperitivos. Hay recetas que no se entenderían sin una salsa, sin embargo hay otras que pueden acompañarse por multitud de aderezos. En cualquier caso, a continuación vamos a ayudarte a combinar las salsas correctamente con carnes, pescados, verduras, pastas o entrantes. ¡Toma nota!

 

Salsas para carnes

Salsas para carnes
A la hora de escoger una salsa para aderezar una receta de carne, es necesario conocer tanto el tipo de carne como el tipo de guarnición que vamos a emplear en la recetas. No todas las carnes cuentan con la misma textura ni sabor. Si además variamos la forma de preparación (guisada, a la parrilla, a la plancha, frita…), la textura y el sabor pueden variar más incluso. Son precisamente estos factores los que nos van a ayudar a decantarnos por una salsa o por otra. Por ejemplo, la carne de ave suele tener menos sabor, por lo que será apropiado emplear aquellas con un sabor más intenso, sabroso y aromático. En el caso de carnes de vacuno, es buena idea emplear salsas ligeras que no enmascaren el sabor de la carne. Como véis, hay multitud de posibilidades.

 

Icono salsas solomillo

Para el solomillo

Entre las diversas salsas para solomillo podemos encontrar opciones tan dispares como interesantes. Ya sea solomillo de cerdo, solomillo de pavo e incluso de ternera, las siguientes salsas son una apuesta segura y deliciosa para todos los públicos.

  • Salsa Pedro Ximénez. Se trata de una salsa con sabor dulce y aromático, gracias a que está elaborada con vino Pedro Ximénez y pasas. Su sabor dulce combina a la perfección con el toque salado del solomillo, intensificando sus matices.
  • Salsa de almendras. Esta salsa cuenta con un toque suave y cremoso. Se elabora con almendras, caldo de carne, un toque de vino blanco, cebolla y ajo. Ingredientes que propician un toque dulce y que acompaña el sabor de las almendras. Todo un acierto para regar tus solomillos.
  • Salsa de queso cabrales. Una salsa cremosa y con un sabor intenso gracias al uso del queso cabrales, cuyo contenido graso y sabor particular, que junto a la pimienta blanca confieren a esta salsa el sabor idóneo para acompañar cualquier tipo de carne.
  • Salsa de pimienta. Sabor suave, aromático y ligeramente picante, así es la salsa a la pimienta. Se elabora con mantequilla, nata, caldo de carne, pimienta molida y en grano. Es una de las más populares para acompañar al solomillo.
  • Salsa verde. Una salsa aromática y que da un toque fresco a los solomillos gracias a los ingredientes base de su receta: ajo, aceite de oliva virgen extra y perejil. Además, se trata de un aderezo polivalente, pues también puede usarse en lomos de pescado y mariscos. La diferencia estriba en el caldo empleado para su elaboración: caldo de pollo cuando vayamos a acompañar la carne o fumet cuando vaya destinada a pescados.

 

Icono salsas para ternera

Para la ternera

A la hora de elegir una salsa para aderezar la carne de vacuno es importante elegir aquellas que ofrecen un contrapunto al particular sabor de las carnes rojas. Siempre son buena opción aquellas con un sutil toque dulce y cremosa textura, para armonizar con el punto de sal y textura de este tipo de carnes.

  • Salsa al vino blanco. Se trata de una salsa aromática y suave, gracias al vino blanco, al ajo y al sabor dulce que le aporta la cebolla. El uso de nata y aceite de oliva culminan en una textura cremosa que la hace perfecta para aderezar la carne de ternera.
  • salsa de champiñones. Es otra de las más suaves y cremosas. El particular aroma del champiñón, acompañado de vino blanco, cebolla y ajo, hacen que al igual que la salsa al vino, se torne cremosa y suave. La pimienta y el perejil picado, confieren a la ternera un sabor delicioso.
  • Salsa romesco. Con un marcado sabor mediterráneo, la salsa romesco se apoya en el tomate maduro, el pimiento (ñoras, pimentón dulce y guindillas), el ajo y los frutos secos como la almendra y la avellana. Es una salsa con carácter, rica en matices y que envuelve la carne en un contraste de sabores.
  • Salsa de frutos rojos. En esta mezcla los protagonistas son los frutos rojos y el vino de Oporto. Junto a la cebolla y un toque de azúcar, presenta un sabor dulzón en combinación con la acidez de los frutos rojos. Un contraste interesante para combinar con ternera y otras carnes rojas.
  • Salsa de queso azul. Al igual que la mayoría de salsas que emplean queso en su receta, esta se antoja cremosa. En ella resalta el característico sabor del queso azul, intenso y sabroso. Un ligero toque de Brandy hacen que su sabor se intensifique y envuelva de aromas tus platos de carne.

 

Icono salsas para el pollo y pavo

Para el pollo y pavo

Las carnes de ave resultan suaves y con sabores poco marcados. Poco tienen que ver con otras carnes, como las carnes rojas o de cerdo. Además, su textura depende mucho del tipo de elaboración que llevemos a cabo, aunque por lo general, se corre el riesgo de que estas puedan quedar resecas. Por ello, a la hora de escoger una salsa para carnes de ave,, conviene hacerlo pensando en enfatizar sabores y darle un toque jugoso.

  • Salsa de naranja. Una salsa de cítricos que combina el jugo ácido de la naranja y el dulce de la miel. Junto a un toque de vinagre y un poco de harina de maíz, esta consigue un intenso sabor a naranja, con un punto de acidez y dulzor. Ideal para combinar con carnes de ave como el pollo o el pavo.
  • Salsa de manzana. En esta salsa se encuentran el sabor de la manzana, el vino de Jerez y la cebolla, que consiguen una conjunción perfecta de sabores dulces y ácidos. Gracias a la nata y el aceite de oliva, consigue una textura fina y cremosa.
  • Salsa de ciruelas. Ciruelas pasas, vino tinto, vino de Oporto y vinagre balsámico dan aroma y sabor a esta salsa, que cuenta con un sabor dulce y un fondo salado. Ideal para otorgar un punto jugoso y suavidad a la carne de ave.
  • Salsa agridulce. No podemos olvidarnos de este clásico de la gastronomía china y que tan bien acompaña a todo tipo de carnes y pescados. El sabor agridulce da un toque aromático y de contraste, gracias al tomate, especias, chile, azúcar y vinagre que forman parte de sus ingredientes.
  • Salsa miel y mostaza. Simple y efectiva, así es la salsa miel y mostaza. Ideal para dar un toque cremoso gracias a sus ingredientes: mayonesa, mostaza de Dijon y miel. El contraste ácido de la mostaza y dulce de la miel, hacen de la carne de ave un grato bocado.

 

Para las albóndigas

Las albóndigas se elaboran con multitud de ingredientes como el pescado, el pan o la carne, pero sin duda, las albóndigas de carne son la estrella de muchos guisos y recetas. No hay nada mejor que una buena salsa para darle a las albóndigas un sabor espectacular.

  • Salsas de tomate. Todo un clásico de la cocina por su gran polivalencia. Dentro de estas encontramos las aromáticas salsas napolitana y boloñesa. Cualquiera de ellas supone un gran acierto para regar nuestras albóndigas.
  • Salsa de calabaza. Calabaza, puerro, leche y nata, hacen de esta salsa una delicia por su cremosidad y sabor suave. Junto a especias como el clavo de olor o el jengibre, consigue un toque aromático y delicioso.
  • Salsa de ostras. Destaca por un característico sabor a mar gracias a las ostras que se emplean para su elaboración. Junto a otros ingredientes como el azúcar o la salsa de soja, consigue un toque salado y un sabor envolvente para tus platos. Es ideal para contrastar tus albóndigas de carne con el sabor de las ostras. Por supuesto, también funciona a la perfección en pescados y guisos.
  • Salsa Paprika. El sabor intenso del pimentón y un toque picante de cayenas y pimientas son los protagonistas de esta salsa. Su textura es ligera gracias a la nata y el aceite de oliva. Es ideal para dotar nuestras carnes y albóndigas de un toque picante y aromático.
  • Salsa barbacoa. Esta salsa es una de las clásicas en el mundo de las carnes.. Da un sabor excepcional a las albóndigas gracias a su aromático sabor, que aúna el salado y el dulce a la perfección. Sin duda es una salsa indispensable para potenciar el sabor de cualquier carne.

Salsas para pescados

Salsas para pescados
Al igual que ocurre con las carnes, a la hora de elegir una salsa para pescado es importante tener en cuenta el tipo de pescado que vamos a cocinar y cómo lo vamos a cocinar. Con el marisco y los cefalópodos ocurre exactamente lo mismo.  Así pues, no es lo mismo preparar una salsa para pescados blancos que para aderezar pescado azul, pues este último resulta más graso en su textura. En el caso del marisco juega un papel importante el tipo de elaboración, pues no es lo mismo aderezar un marisco cocido, que cocinado a la brasa o a la plancha. Cada cual requiere una salsa específica.

 

Icono salsas para pescados blancos

Para pescados blancos

El pescado blanco se caracteriza por un menor contenido graso. Se tratan de especies como la merluza, el bacalao o el cabracho, entre otros muchos. Por ello resulta muy interesantes escoger una salsa que aporte un toque cremoso y suave a aquellas recetas que tengan como ingrediente principal alguna variedad de pescado blanco.

  • Salsa Mery. Parecida a la clásica salsa verde, resulta muy fresca y aromática gracias a las notas de sabor del ajo, el aceite de oliva y el perejil. Resulta fácil de preparar y combina con multitud de pescados.
  • Salsa a la Vizcaína. Ajo, cebolla, pimientos y un toque de vino. Son el corazón de esta salsa, que junto al aceite de oliva y el caldo de verdura consiguen un sabor suave y armónico para combinar con tus platos de pescado.
  • Salsa Ajada gallega.Tan simple como ajo, pimentón y aceite de oliva. Un sofrito rápido que nos sirve para enriquecer cualquier plato de pescado. Da un toque sabroso a cualquier plato.
  • Salsa Muselina. Una crema suave gracias a las yemas de huevo, nata y mantequilla que contiene. En su sabor destaca un sutil sabor a pimienta y nuez moscada, con el toque del jugo de limón. Resulta fresca y cremosa para acompañar tus recetas de pescado.
  • Salsa Curry. Sencilla, cremosa y aromática, así es la salsa curry. Basta con leche, aceite de oliva, cebolla, caldo de carne y el curry. Además, puedes elaborar variantes que añaden especias aromática y picantes, lo que te permite jugar con la receta hasta conseguir una salsa curry a medida para cualquier receta.

 

Icono salsas para pescado azul

Para pescados azules

Este tipo de pescado se caracteriza por contener un mayor índice de grasa que el pescado blanco. Entre las principales especies destacan el pez espada, el atún, la lubina o la dorada. Por ello, de cara a elegir una salsa para pescado azul, es interesante buscar sabores cítricos o ácidos que aporten un toque de frescura y ligereza a la receta, sin renunciar a la suavidad de estas especies.

  • Salsa de Yogur. El sabor ligero y fresco que aporta el yogur, junto a un toque especiado y ácido, hacen de esta salsa una muy buena opción si quieres acompañar cualquier pescado azul.
  • Salsa Teriyaki. Deliciosa y con una armónica combinación de sabores dulces y salados, está basada en la salsa de soja, vinagre de arroz, ajo, jengibre y azúcar. Una mezcla de sabor típica de la gastronomía asiática y que casa con pescados grasos como el salmón.
  • Salsa de Mango. Es ideal para llevar a tus platos un dulce sabor tropical. Elaborada a base de mango, zumo de piña, miel ¡e incluso un toque de tabasco!, reúne todo los requisitos para ser la estrella que haga brillar tus platos.
  • Salsa de Albahaca. Al igual que la salsa Mery, esta resulta muy aromática y refrescante para aderezar el pescado. A diferencia de la anterior, esta emplea albahaca en lugar de perejil.
  • Salsa de mandarina y miel. Dulce, ácida y deliciosa, así es la salsa de mandarina y miel, que como su nombre indica, se realiza tan sólo con el zumo de mandarina, miel y una pizca de sal. A la vez resulta refrescante y aromática, ideal para acompañar tus pescados en verano.

 

Icono de salsas para mariscos

Para mariscos

El marisco cuenta con un sabor muy característico que hace las delicias de quienes lo prueban. Si además lo acompañamos de la salsa adecuada, nos habremos ganado el estómago de más de uno de nuestros comensales. Te dejamos algunas sugerencias de salsas con las que degustar tus platos de marisco.

  • Alioli. Un sabor clásico entre los clásicos. A base de ajo, aceite y sal, el alioli es una salsa cremosa con un sabor fresco y envolvente, lo que hace idónea para combinar con platos de todo tipo: ya sean carnes, aperitivos, mariscos o pescados.
  • Salsa de gambas. Otra de las grandes estrellas en los platos de pescado y marisco. Su sabor característico a gamba, con un toque de vino y junto a la nata, consiguen un toque suave y cremoso que armoniza junto a cualquier alimento del mar.
  • Salsa de langostinos. Una salsa cremosa y espesa con el característico sabor del langostino, ideal para combinar con mariscos y lomos de pescado. Su sabor es suave y aromático al mismo tiempo, gracias a ingredientes como la mayonesa, el ketchup, la mostaza o el coñac.
  • Salsa de Jengibre. Esta reúne sabores frescos, picantes y dulces al mismo tiempo. Una salsa aromática que emplea jengibre, vinagre y miel para conseguir un sabor único en tus platos de marisco.
  • Salsa Rosa. No hay otra más emblemática para el marisco que la salsa rosa. Mayonesa, ketchup, whisky, limón y naranja, ponen sus sabores y texturas al servicio de tu marisco. Todo un acierto para embelesar el gusto y olfato de los comensales.

 

Icono de salsas para calamares, sepias y chipirones

Para calamares, sepias y chipirones

Relleno o a la plancha, no hay mejor forma de acompañar unos calamares, sepias o chipirones, que una buena salsa. Sabores frescos, dulzones, texturas suaves, espesas o ligeras; Cualquiera resulta una excelente opción.

  • Salsa de Zanahoria. La zanahoria, el ajo y la cebolla son los protagonistas de una salsa que destaca por su textura cremosa y sabor suave. Su sabor se enfatiza con hierbas aromáticas como el orégano y la albahaca. Es sin duda una de las mejores opciones para cubrir unos calamares rellenos.
  • Salsa de tinta de Calamar. Es una salsa repleta de ingredientes del mediterráneo: cebolla, pimiento verde, ajo, tomate, laurel, vino blanco y aceite de oliva. A esta emulsión de ingredientes se añade la tinta de calamar que aporta el tan característico aspecto y aroma.
  • Salsa de Cava.Suave y aromática, tiene un delicioso sabor gracias al cava, la cebolleta y los champiñones. A estos se le suma el caldo de pescado y la nata que dotan a esta de una textura cremosa. Ideal para cualquier pescado a la plancha.
  • Salsa a la marinera. Una salsa indispensable para acompañar los sabores del mar. Se realizada con ingredientes como caldo de pescado, cebolleta, ajo, vino blanco, aceite de oliva, guindillas, perejil y pimientas. No cabe duda de que su sabor especiado y aromático hará las delicias en tus platos con pescado.
  • Salsa Americana. Sus ingredientes naturales hacen que esta salsa sea una buena elección para aderezar calamares, sepias y otros pescados. Aceite, caldo de pescado, cebolleta, ajo, tomates e incluso brandy, son los encargados de dar un sabor espectacular a esta emulsión.

Salsas para pastas

Salsas para pastas
Es difícil hablar de pastas y no pensar en salsas, ¡no hay pareja más emblemática!. En el caso de las salsas para pastas, su uso no depende tanto del tipo de pasta que vayamos a preparar. La enorme variedad que podemos combinar con pastas resulta inmensa y su uso queda muy ligado a nuestros gustos y platos de acompañamiento. Teniendo esto claro, vamos a darte una serie de sugerencias para que le des a tus platos de pasta un toque de sabor exquisito.

 

Icono de salsas para macarrones

Para macarrones

Los macarrones son una de las pastas estrellas de la gastronomía internacional. Si quieres conseguir la combinación ideal, no le quites ojo a estas salsas para macarrones que te recomendamos a continuación.

  • Salsa Boloñesa. Uno de los clásicos en la cocina de pastas. Su aroma a tomate, finas hierbas y su textura inconfundible, la hacen perfecta para este tipo de platos.
  • Salsa Carbonara. Suave, cremosa, ¡deliciosa!. Así es la salsa carbonara gracias a sus ingredientes, entre los que destacan el bacon, la nata, el queso parmesano, la cebolla y la pimienta. Un clásico que casa a la perfección con cualquier plato de pasta.
  • Salsa Cuatro quesos. Suave, cremosa y sabrosa. La mejor forma de definir esta salsa para macarrones que incorpora en su receta ingredientes como la mantequilla, el queso parmesano, la mozzarella, el queso emmental y el queso de cabra. Un toque de cebolla bastará para darle el punto culminante.
  • Salsa Pesto. Emblemática en la gastronomía italiana. Su sabor resulta aromático y acompaña cualquier pasta a la perfección. Ajo, aceite de oliva, queso, albahaca y piñones; unos ingredientes que hacen de esta una auténtica explosión de sabores.
  • Salsa Alfredo. Con una marcada textura cremosa, incorpora en sus ingredientes el queso parmesano, la mozzarella, la mantequilla, el aceite y un toque de ajo. Una salsa suave para cubrir tus platos de pasta.

 

Icono de salsas para espaguetis y tallarines

Para espaguetis y tallarines

Junto a los macarrones, son otra de las pastas más populares en las cocinas de todo el mundo. Queso, tomate, pimiento, son sabores imprescindibles para este tipo de platos y las siguientes salsas lo corroboran.

  • Salsa de queso Parmesano. Al igual que otras tantas salsas que emplean queso en sus ingredientes, junto a la mantequilla y la leche, resulta suave y deliciosa para los espaguetis.
  • Salsas de tomate. Cualquier elaboración a base de tomate puede resultar una buena alternativa para acompañar este tipo de platos. De tomate natural, acompañadas con cebolla o con ajo, ¡siempre aportan un sabor distintivo!
  • Salsa Puttanesca. Esta salsa cuenta con un sabor genuinamente italiano. Realizada a base de tomate, integra ingredientes como aceitunas negras, anchoas o albahaca, que la dotan de un sabor que te hará sentir que estás plena Italia.
  • Salsa Napolitana. Otra estrella de la cocina italiana por antonomasia. Gracias a ingredientes como el orégano y la albahaca, estamos de nuevo ante una salsa aromática y que evoca los sabores más tradicionales de Italia.
  • Salsa Arrabiata. Tomate, ajo, aceite, orégano y ¡guindilla!. Se trata de una salsa de tomate con carácter, con un sabor picante definido por la cayena. Una opción para acompañar los platos de pasta de los más atrevidos.

 

Icono de salsas para torteliinis y raviolis

Para tortellinis y raviolis

Este tipo de pastas rellenas son todo una delicia para los gourmets. Si además se adereza con la salsa adecuada, lo más probables es que acabes repitiendo plato. Entre las salsas para raviolis y tortellini destacan las siguientes.

  • Salsa funghi (setas). Es similar a la de champiñones, de sabor suave y ligeramente especiado, también resulta ideal para la elaboración de risottos. Cebolla, leche, setas y aceite; ingredientes simples que construyen una gran salsa.
  • Salsa de trufa. Resulta muy especial gracias al sabor de la trufa negra. Junto a la nuez moscada y la pimienta, la trufa aporta un toque intenso y aromático. Ideal para cualquier pasta.
  • Salsas de tomate. Al igual que para la mayoría de pastas, elegir una base de tomate, ya sea natural o especiado, siempre resulta un acierto para los raviolis y tortellinis.
  • Salsa de queso de cabra. Queso de cabra, nata, mantequilla y un toque de pimienta. Unos ingredientes que hacen de esta un deleite de cremosidad y sabores. Idónea para acompañar pastas de todo tipo.

 

Icono de salsas para canelores y lasañas

Para canelones y lasañas

Los canelones y la lasaña son platos que cuentan con gran diversidad de ingredientes en su relleno. Y aunque el clásico siempre se rellena de boloñesa, si liberamos nuestra creatividad podemos conseguir un sabor de sobresaliente.

  • Salsas de tomate. Resulta la protagonista indiscutible en la lasaña y los canelones. Ya sea boloñesa, napolitana e incluso puttanesca, complementan a la perfección el relleno de esta receta.
  • Bechamel. Suave y cremosa, es la cobertura ideal para el gratinado de la lasaña y los canelones. De hecho, es parte fundamental de su receta.
  • Salsa de pimientos de piquillo. Esta puede emplearse de forma muy original para dar nuevos sabores a la receta de la lasaña o canelones tradicionales. Entre sus ingredientes destacan los pimientos de piquillo, la cebolla, el ajo o la nata. Unos ingredientes que lograrán un sabor destacado en tus lasañas y una textura suave.
  • Salsas de Calabacín. De nuevo, una salsa que impregna de suavidad y aromas cualquier plato. Destaca el sabor del calabacín, junto al ajo, la albahaca y el queso parmesano. Una forma de lograr nuevos sabores en la lasaña.

Salsas para verduras y ensaladas

Salsas para verduras y ensaladas
Los platos de verduras y hortalizas dan mucho juego a la hora de escoger una salsa de acompañamiento. Gracias a la gran variedad de verduras que componen nuestra dieta, podemos elaborar infinidad de platos y recetas, y a su vez, acompañar estas con salsas que le den un toque de sabor. Una vez más, el tipo que usemos para aderezar las verduras dependerá de la verdura en sí misma y de cómo se cocinen. En cualquier caso, no cabe duda de que una buena salsa para tus verduras es la delgada línea que separa el amor y el odio por los vegetales.

 

Icono de salsas para brócoli y coliflor

Para brócoli y coliflor

El brócoli y la coliflor no son ni de lejos las verduras más populares de nuestra despensa. Si eres de los que se resiste a comer estas verduras, te hemos preparado una serie de salsas para que cambies de opinión.

  • Salsa de cuatro quesos. Al igual que para la pasta, esta salsa combina a la perfección con la coliflor y el brócoli. Resulta una cobertura muy sabrosa si pruebas a gratinarla sobre tus vegetales.
  • Bechamel. Una vez más, esta salsa madre es muy empleada para gratinar sobre el brócoli y la coliflor. Su textura cremosa dota a las verduras de un sabor cremoso, además de añadirle un nuevo sabor.
  • Salsa de cacahuetes. Una salsa rompedora gracias a sus ingredientes: manteca de cacahuete, leche de coco, salsa de soja, cayena, dátiles, ajo y un toque de lima. Toda una amalgama de ingredientes, para dar a tus verduras un sazón espectacular.
  • Ajonesa. Suave, ligera y con un toque de ajo. Así es esta salsa que comparte grandes similitudes con la mayonesa con un toque distintivo de ajo. Ya sea para gratinar o no, esta salsa resulta versátil para aderezar tus platos con verduras.

 

Icono de salsas para ensaladas de arroz

Para ensaladas de arroz

Las ensaladas de arroz son uno de los platos estrella de nuestras cocinas durante las épocas de buen tiempo. Al igual que cualquier otra ensalada, existen mil y una formas de aliñarlas. A continuación te recomendamos una serie de salsas frescas y ligeras para acompañar tus ensaladas de arroz.

  • Salsa agridulce. La popular emulsión oriental es también una de las más adecuadas para aliñar tus ensaladas de arroz.
  • Salsa vinagreta. Las salsas vinagreta dan mucho juego a la hora de intensificar el sabor de arroces y ensaladas. Existen diversos tipos y con multitud de ingredientes. En cualquier caso, aportan frescor y aromas a tus platos.
  • Salsa de Naranja. Además de carnes, la naranja aporta una combinación de frescura, acidez y dulzor para tus ensaladas. Muy refrescante en las épocas estivale y cuando aflora el buen tiempo.
  • Salsa de Aguacate. Una salsa mantecosa gracias a la textura del aguacate, que en combinación con el cilantro, el zumo de limón, el chile y el ajo, logra una textura cremosa y ácida muy acertada en tus platos vegetales.

 

Icono de salsas para ensaladas de legumbres

Para ensaladas de legumbres

Hay legumbres más allá de las recetas de cazuela y olla. En verano también podemos optar por deliciosas ensaladas en las que las alubias, lentejas o garbanzos sean los protagonistas. Si añadimos verduritas y un buen aderezo a estas legumbres, tendremos un plato fresco, nutritivo y delicioso.

  • Ajonesa. El cuerpo cremoso y sabor a ajo de esta mayonesa resulta ideal para complementar las ensaladas de legumbre.
  • Salsa de Yogur. Refrescante y ligera como ninguna otra. Su toque ácido la convierte en una de las salsas más propicias para ensaladas frías de todo tipo.
  • Salsa de mostaza. Mostaza, vinagre, aceite y ajo conforman esta vinagreta. Con un sabor delicioso, armoniza a la perfección como sazón para ensaladas de lentejas, alubias y otras legumbres.
  • Salsa César. Mundialmente reconocida, esta salsa aporta un toque salado y sabroso gracias a las anchoas y encurtidos presentes entre sus ingredientes. Consigue aportar un toque ácido y ligero que enamora a propios y extraños.

 

Icono de salasas para ensaladas con frutas

Para ensaladas de frutas

Las frutas pueden dar muchísimo juego en nuestras ensaladas. Dependiendo del tipo de fruta podremos lograr sabores dulces y ácidos en nuestras ensaladas. Si además queremos acentuar los sabores y aromas, bastará con añadir una vinagreta o salsa de maridaje.

  • Salsa de Arándanos. Arándanos, azúcar y agua a fuego lento. Se trata de una sencilla emulsión, que sirve como culmen para endulzar aquellas ensaladas que contienen frutas entre sus ingredientes.
  • Salsa de Frambuesas. De forma similar a su versión con arándanos, pero incluyendo un toque de limón y miel. Así es esta combinación: dulce y exótica, idónea para realzar el sabor de una ensalada con fruta.
  • Salsa de Piña. El ácido y dulce de la piña hacen que se desprendan aromas y notas de frescor. Se elabora con aceite, harina, piña, cebolla, vinagre y azúcar. Una combinación de ingredientes que consigue una salsa fresca para ensaladas, carnes e incluso pescados.
  • Salsa de Peras. Una salsa para quienes gustan de un toque ácido y meloso. Elaborada a base de pera, mantequilla, miel y vinagre, consigue una textura suave y un sabor eminentemente dulce. Deliciosa para combinar en ensaladas y carnes.

Salsas para aperitivos

Salsas para aperitivos
Si hay una pareja que sea ejemplo de amor eterno esa es la que forman aperitivos y salsas. Ya sea para dar un toque deliciosos a nuestros aperitivos o para apurar la última gota de tus salsas favorita, esta combinación es adorada por todos los estómagos del mundo. Snacks de maíz como los nachos, o patatas chips, cada aperitivo combina a la perfección con prácticamente cualquier salsa: de aguacate, picantes, agridulces o de queso cheddar,, ¡cada uno tiene su preferida!

 

Icono de salsas para patatas fritas

Para patatas fritas

Ya sea como guarnición o como snack, pocos son los que se resisten a las patatas fritas. Así como también son pocos los que se resisten a mojar. Ketchup, mostaza, BBQ, queso, kebab… Si aún te quedan patatas,  te damos algunas ideas de donde mojarlas.

  • Salsa Burger. Patatas fritas y salsas de hamburguesa van de la mano. A base de ketchup, mostaza, mayonesa, vinagre, pimentón ajo y un sofisticado toque de pepinillos encurtidos, esta se ha convertido en el culmen de todos los amantes de las hamburguesas. Por supuesto, no hay que buscar ninguna excusa para embadurnar tus aperitivos con ella.
  • Salsa Kebab. Ya sea la salsa kebab picante o la blanca. Estas poseen un toque exótico con reminiscencias a la salsa brava o la de yogurt. Si bien sus ingredientes y sabores están muy diferenciados, ambas son una opción excelente para dipear con tus patatas fritas o patatas chips.
  • Salsas hechas con queso. Ya sea de queso parmesano, 4 quesos, queso cabrales o queso azul, las salsas a base de queso son un acierto fulminante cuando se trata de acompañar tus aperitivos.
  • Ketchup. La variante más laureada de la salsa de tomate. Su sabor ácido y con un fondo dulce, hacen que sea un manjar de culto para multitud de platos e incluso para otras mezclas. No hay hamburguesero que no disfrute acompañando su hamburguesa y sus patatas con ketchup.
  • Salsa Alioli y Ajonesa. Son las reinas del sabor a ajo, una pareja formidable para las patatas en todas sus modalidades: fritas, asadas, cocidas. Y es que su textura cremosa y su sabor a ajo las hacen ideales para este tipo de platos.

 

Icono de salsas para patatas cocidas

Para patatas cocidas

La patata cocida es empleada en multitud de recetas y también se consume sola. En función de cómo vayas a tomarla, te recomendamos unas salsas para que te sepan a gloria.

  • Ajonesa y Alioli. Para una buena ración de patatas cocidas tampoco puede faltar la salsa de alioli ni la ajonesa. Además, se tratan de un complemento muy práctico a la hora de completar ensaladillas y recetas similares que emplean mayonesa tradicionalmente.
  • Salsa Brava. Las patatas acompañadas de salsa brava, son quizás uno de los entrantes de la gastronomía española más alabados, y con motivo. El sabor a tomate en combinación con el pimentón, el vinagre y un toque de ajo, hacen de ella una mezcla capaz de llenar de sabor e intensidad hasta la patata más aburrida..
  • Mayonesa. Una de las salsas más populares en la gastronomía de multitud de países. Conocida por su suave sabor y cremosa textura, la mayonesa es una salsa extremadamente polivalente para el aderezo de infinidad de recetas sin importar sus ingredientes.
  • Salsas de tomate. Siempre que haya unas patatas de por medio, las salsas de tomate serán una muy buena opción. No importa su variedad: picantes, dulces, agridulces, aromáticas, etc. siempre viene de maravilla para enfatizar este tipo de aperitivos..
  • Salsas con queso. Ocurre lo mismo que con las salsas de tomate. Y es que cuando proponemos el queso para nuestros aperitivos, lo hacemos pensando en su cremosidad y suavidad. Cualquiera de sus variantes resulta extraordinaria para regar tus patatas.

 

Icono de salsas para nachos y snacks

Para Nachos y Snacks

Nachos, snacks de maíz, picos, picatostes, grisines, etc. Hay tantos snacks como salsas para combinarlos. Si ya tienes listos tus aperitivos, no les des ni un sólo bocado hasta que tengas lista la salsa para dipear.

  • Salsa de tomate picante. Esta toma de base al tomate y añade ingredientes como el vinagre, el la cebolla, el ajo o la cayena. En su sabor resalta la acidez del tomate acompañada de un sabor salado y picante. Una salsa idónea para dipear con nachos y snacks de todo tipo.
  • Guacamole. Una de las que más popularidad ha ganado en la actualidad. El guacamole se realiza principalmente con aguacates y cebolla, junto a un toque de limón, cayena y sal. De esta mezcla logramos una salsa densa y que enamora a comensales de todos los puntos del mundo.
  • Salsa Brava. Al igual que en el caso de las patatas cocidas, la brava constituye una condimentación ideal para nachos, snacks de maíz y aperitivos de todas las clases.
  • Salsa de queso Cheddar. La salsa de queso cheddar consigue una textura ligera y muy cremosa, gracias a la variedad de queso cheddar y la mantequilla empleada en su elaboración. Es una de las principales salsas que se emplean para acompañar snacks y otras recetas tan famosas como la de patatas con bacon y queso.
  • Salsa de chile tabasco. Si disfrutas de la salsa brava y la de tomate picante, la salsa de chile tabasco es la culminación del picante. A base de tomate, vinagre y chiles tabasco fermentados, esta le da un potente sabor picante a todo tipo de platos y aperitivos: desde guisos de alubias hasta snacks.
Salsas para snacks y aperitivos

De lo clásico a lo innovador, así son las salsas

Como bien habréis podido comprobar, en el recetario de salsas existen desde elaboraciones sencillas y rápidas, hasta emulsiones complejas y que requieren de una férrea experiencia en la cocina. Lo que se hace patente es que el uso de una buena salsa es sinónimo de nuevos sabores, texturas y  aromas; sinónimo de creatividad e innovación culinaria.

Sin duda, una de las cosas que hace tan apetecible estos aderezos es la enorme posibilidad de personalizar su composición e incluso crear variantes que se acaban transmitiendo de generación en generación. Por si fuera poco, también nos permite ajustar cada salsa a los comensales, creando salsas bajas en calorías, para celíacos, diabéticos o evitando el uso de determinados alérgenos.

Las salsas se han convertido en un aderezo repleto de cualidades, lo que les ha llevado a convertirse en un elemento indispensable en todas las cocinas y despensas del mundo. Tanto es así, que la variedad de salsas pre-elaboradas que se encuentran en supermercados y grandes superficies ha ido sumando variedades durante los últimos años. Ya no es necesaria una gran destreza en la cocina para disfrutar de una gran salsa, ahora tenemos lo mejor de la gastronomía a un salto de nuestros platos.

¡Disfruta las salsas listas para comer de Choví!

En Choví somos maestros salseros desde 1950 y trabajamos cada día para acentuar el sabor de tus platos con salsas elaboradas a partir de ingredientes naturales de primera calidad. Ingredientes seleccionados de forma cuidadosa para ofrecer los productos de mayor calidad ¡No renuncies al sabor! Desde nuestra tradicional salsa alioli, la de mortero, a otras deliciosas elaboraciones con todo el sabor de la gastronomía mediterránea: ajonesa, barbacoa, brava, salsas para ensaladas…¡Y mucho más!

Si algo nos define es, por tanto, el sabor. Un compromiso que hemos mantenido intacto desde 1950 sin renunciar, en ningún caso, a la innovación y la elaboración de nuevas salsas y recetas, como esta mayonesa ajonesa que conquistará los paladares de los salseros más exigentes, así como a los inconformistas amantes del sabor que buscan nuevas experiencias.

Amantes de las salsas, ¡bienvenidos!