¿Podemos comer sano durante las vacaciones? - Choví
BgMenu

¿Podemos comer sano durante las vacaciones?

La palabra vacaciones, para muchas personas, es sinónimo de desconectar de la rutina, de los horarios y de responsabilidades. Son momentos para disfrutar, viajar, relajarnos y aprovechar cada instante con nosotros mismos, familia y amigos. A menudo estos momentos giran alrededor de la mesa. Pero esto no debería implicar que tengamos digestiones pesadas, sentirnos hinchados

Compartir

La palabra vacaciones, para muchas personas, es sinónimo de desconectar de la rutina, de los horarios y de responsabilidades. Son momentos para disfrutar, viajar, relajarnos y aprovechar cada instante con nosotros mismos, familia y amigos.

A menudo estos momentos giran alrededor de la mesa. Pero esto no debería implicar que tengamos digestiones pesadas, sentirnos hinchados o que nuestro ritmo intestinal se vea afectado.

Para ello hemos pensado que qué mejor, antes de irnos de vacaciones, que daros varios consejos para comer sano disfrutando de este merecidísimo descanso, sintiéndoos ligeros y llenos de vitalidad.

El desayuno: ¡empieza bien el día!

Empieza el día desayunando tranquilamente y regalándote este momento en el que durante el resto del año, por norma general, vamos con prisas. No te olvides de hidratarte con un gran vaso de agua mientras lo preparas, te ayudará a reponer el agua perdida durante las noches de calor.

¡Aprovecha para variar tu desayuno e innovar estos días! Bebidas vegetales, copos de diferentes cereales, semillas, frutos secos, atrévete con batidos o licuados de frutas. Prueba panes integrales con diferentes semillas y combinaciones menos habituales como el aguacate con tomate y queso fresco o los canónigos con crema de sésamo, también llamada tahini, por ejemplo.

Si además del desayuno se trata de un día en el cual has quedado para hacer un aperitivo, evita los fritos en la medida de lo posible y opta por opciones más saludables como los berberechos, mejillones al vapor con salsa brava, olivas, pepinillos y otros encurtidos, guacamole o hummus para untar con vegetales cortados a tiras (zanahoria, calabacín o pimiento rojo, por ejemplo).

Comidas regulares en vacaciones

No te olvides o intenta realizar en la medida de lo posible 5 comidas al día, para no llegar a la comida o a la cena demasiado hambrientos y así poder controlar cantidades. No es necesario picar a media mañana o en la merienda grandes cantidades, una pieza de fruta, un puñado de frutos secos o un yogur desnatado será suficiente.

En las comidas y cenas aprovecha el calor para comer platos frescos como ensaladas o sopas frías de verduras, evita los fritos y guisos o salsas. Sustituye los pasteles y tartas por postres a base de fruta natural o sorbetes de fruta.

Acuérdate de beber mucho líquido durante el día, si haces excursiones o visitas durante tus viajes o te pasas las horas en la playa, el río o la piscina necesitarás reponer el agua perdida a través del sudor. Además del agua que ya sabes, otra manera de hidratarte puede ser a base de infusiones de plantas o té con hielo y limón. Otra idea puede ser añadir a tu botella trocitos de fruta o pepino para dar sabor al agua de manera saludable.

¡Muévete en vacaciones!

Por otro lado, si eres muy exigente en tus hábitos deportivos y corres muchos kilómetros, participas en triatlones, vas a diario al gimnasio, haces CrossFit o cualquier otra modalidad que implique un grado de esfuerzo importante a nivel físico y mental, te recomendamos que aproveches tus vacaciones para hacer un reset en este sentido o bien, reduzcas las horas o la intensidad de dicha actividad.

Pero si más bien tienes una rutina más bien sedentaria, ¡empieza a moverte!, lo ideal es que busques entre media y una hora al día para hacer alguna actividad solo, con la familia o amigos, como por ejemplo caminar, ir en bici, subir una montaña, nadar en la piscina o el mar, bailar…y quien sabe, ¡quizás se convierte en un hábito saludable y divertido!

¿Preparado para disfrutar, en todos los sentidos, de tus vacaciones?