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Lluvia de estrellas: cómo disfrutar de las perseidas

Un plan magnífico es observar una lluvia de estrellas. Cada año, entre el 16 de julio y el 24 de agosto, tiene lugar uno de los acontecimientos más bonitos que puedan observarse. La lluvia de perseidas es un fenómeno astronómico que puede disfrutarse en todo el hemisferio norte y que puede alcanzar un ritmo de

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Un plan magnífico es observar una lluvia de estrellas. Cada año, entre el 16 de julio y el 24 de agosto, tiene lugar uno de los acontecimientos más bonitos que puedan observarse. La lluvia de perseidas es un fenómeno astronómico que puede disfrutarse en todo el hemisferio norte y que puede alcanzar un ritmo de hasta 200 meteoros en una hora.

Estas estrellas fugaces, conocidas como Lágrimas de San Lorenzo debido a la proximidad de esta festividad durante uno de sus días máximos de actividad (10 de agosto), son pequeños fragmentos de polvo, gases y rocas que se desprenden de los cometas durante su órbitas solares. Estos fragmentos se iluminan tras entrar en contacto con la atmósfera y llegan, incluso, a dejar un rastro estelar que puede verse durante varios segundos. Es, sin duda, uno de los fenómenos astronómicos más populares y suele concitar el interés de todo tipo de personas durante los días de mayor visibilidad: del 11 al 13 de agosto.

Disfrutar de forma correcta de la lluvia de estrellas

El Instituto Nacional de Geografía recomienda situarse en un lugar oscuro, despejado y elevado para poder disfrutar de forma perfecta de las Lágrimas de San Antonio. Es recomendable acudir a un lugar sin árboles, edificios u otros elementos que puedan obstaculizar la visibilidad.

Por otro lado, pese a lo que muchas personas suelen pensar, es un error común utilizar instrumentos ópticos para maximizar la visibilidad. Los expertos subrayan que utilizar estos elementos de visión reducirá nuestro campo visual y nos impide disfrutar de la lluvia de perseidas. Lo mejor, según se apunta desde el Instituto, es tumbarse de forma cómoda en el lugar elegido unos minutos antes de la previsión y dejar que nuestra vista se acostumbre a la oscuridad.

Además, es importante buscar un lugar alejado de la contaminación lumínica. Espacios muy iluminados no son adecuados para disfrutar de este fenómeno. Los espacios en ciudad suelen resultar, por tanto, menos idóneos que los espacios abiertos del campo para disfrutar de las Lágrimas de San Antonio.

¿Por qué sucede todos los años?

Este fenómeno puede disfrutarse cada año. Sin embargo, en función del calendario lunar, las condiciones de nubosidad y visibilidad pueden variar para ofrecer unas condiciones más o menos propicios para observar la lluvia de perseidas.

Esta regularidad se debe a que, cada año, la Tierra atraviesa la trayectoria del cometa 109P/Swift-Tuttle en su camino alrededor del Sol. Un cometa que, según precisa el Instituto Geográfico Nacional, se acercó al sol por última vez en el año 1992 y su órbita está repleta  de pequeñas partículas que impactan con la atmósfera a más de 210.000 kilómetros por hora.