Una idea, un lienzo, pinturas, pinceles, dedos y muchas ganas de jugar son los únicos ingredientes necesarios para pasarlo en grande ¡Fomenta la creatividad e imaginación de los más pequeños con un taller de pintura al aire libre!

 

Clases de pintura para niños

A través de la pintura los niños descubren a un mundo nuevo, lleno de colores, formas e imaginación. Los niños suelen expresar sus inquietudes mediante el dibujo, simbolizan sentimientos y sus experiencias. La pintura estimula la comunicación, la creatividad, la sensibilidad y aumenta la capacidad de concentración y expresión de los niños.

Además, los más pequeños aprenden muchas cosas en las clases de pintura, como por ejemplo a diferenciar y conocer los colores, a divertirse dejando fluir su creatividad, a conocer diferentes texturas… E incluso quizá descubran su pasión en el futuro gracias a haberlo desarrollado desde bien pequeño.

A través del dibujo se puede saber más acerca del estado de ánimo y la personalidad de los niños. Si sus trazos son fuertes al pintar, están desahogándose mediante el dibujo; mientras que si son débiles, muestran inseguridad y bajo estado de ánimo.

 

Taller de arte al aire libre

Para poder realizar talleres de pintura al aire libre es necesario y fundamental no limitar los espacios para pintar. Una hoja de cuaderno no es suficiente para poder expresar y dejar fluir la creatividad de un niño, hay que ir mucho más allá. Lo más común es que se ensucien, pero no hay que darle mayor importancia, se lava y ya está. Dejemos que los niños desarrollen todo su potencial sin límites.

 

Pinta piedras

Estando al aire libre, ¿cómo no van a usar elementos de la naturaleza como lienzo? Una actividad muy divertida e innovadora, donde se usan piedras para que parezcan caras, animales o incluso piedras más grandes que sirvan como lienzo. Los peques pueden luego regalarla a un ser querido, seguro que les encantará.

 

Diana de globos de pintura

Un juego al aire libre que es divertido, artístico e ingenioso a partes iguales. Se trata de crear un cuadro multicolor jugando a los dardos. El objetivo no es crear un dibujo al uso, sino más bien una creación abstracta.

Para esta actividad se necesita un lienzo grande, globos de agua rellenos de pintura lavable, dardos de plástico, algún objeto para pegar los globos al lienzo (como cinta, chinchetas, etc.) y algún plástico o sábana vieja que cubra el suelo.

 

Pintar con agua sobre la arena

Otra idea igual de ingeniosa es pintar sobre la arena, para crear contrastes entre mojado y seco. Es muy fácil contar con estos dos ingredientes ya sea en el campo, en la playa o incluso en el parque. A los niños les encantará y además comprenden las texturas y los cambios de la materia al mezclarse con el agua.

 

Tiendas de campaña

Si dejamos volar la imaginación, una antigua sábana blanca puede convertirse en una estupenda tienda de campaña donde juntarse en el bosque a contar historias. Para esta clase de pintura con niños lo más divertido es que ellos crearán el diseño de la tienda de campaña, ¿no es genial? Déjalos que desarrollen todo su potencial pintando la “tienda”, luego móntala con un par de ramas y piedras y ¡a contar historias!

 

El recetario exclusivo de la Ajonesa

 

Mural en el suelo

Tal y como hemos comentado, limitar el espacio donde pintar es inapropiado si pretendemos que dejen volar su imaginación. Pintar un enorme mural en el suelo (juntando varias cartulinas, por ejemplo) al aire libre les hará distraerse y expresar sus sentimientos y sensaciones. Además, pueden usar hojas caídas de los árboles o pequeñas ramas como pinceles, y así sentir al 100% el contacto con la naturaleza.

 

Mural en la pared

Y si no es en el suelo, siempre puede ser en la pared. Imagina un parque, con una pared inutilizada, donde perfectamente encajan varios metros de papel, cartulina o lienzos. ¿No es ideal que los más pequeños disfruten pintando y creciendo como artistas? Sin duda alguna, este taller de arte les hará evolucionar enriquecedoramente.

 

Pintar sobre un lienzo transparente

Una innovación en el arte de la pintura es pintar sobre una estructura translúcida y con elementos menos convencionales como el pincel. Sin embargo, para una clase de pintura al aire libre es algo peligroso usar vidrio, ya que podría romperse y tener algún accidente. Sin embargo, las láminas de metacrilato son perfectas para este taller de arte. Se pueden armar pequeños lienzos con marcos para que los más pequeños se pongan a pintar con rotuladores o pintura de dedos.

Lo más divertido es tener a un niño a cada lado de la lámina, para que se vean a la vez que pintan, o intentan calcar el dibujo del otro, etc. Puede dar mucho juego.

 

¿Qué te ha parecido este taller artístico para los más pequeños? Desde Choví queremos fomentar la mejor educación para los niños. Pásate por nuestro blog y visita todas nuestras recetas y consejos. ¡Te esperamos!

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