La naranja es una de las frutas más consumidas no sólo en España, desde donde abastecemos a media Europa, sino de todo el mundo. Su sabor y sus propiedades la convierten en un alimento clave y pocas son las despensas en las que falta esta fruta durante los más de seis meses que dura su temporada, desde el mes de noviembre hasta finales de mayo o junio.

La dieta mediterránea recomienda el consumo de dos o tres piezas de fruta cada día y la naranja es uno de los más indicados debido a su riqueza tanto en vitaminas como en minerales (magnesio, calcio, potasio…). Se sabe de su alto contenido en vitamina C, que ayuda al sistema inmunológico, reduce el estrés y es beneficioso en la lucha contra el cáncer y las enfermedades cardiovasculares.

Pero el consumo de naranjas tiene otras muchas ventajas: tiene un bajo índice glucémico, por lo que previene la diabetes; contiene antioxidantes que previenen el envejecimiento de la piel; tiene propiedades antiinflamatorias y es rica en fibra, por lo que aumenta la sensación de saciedad; contiene mucho calcio, lo que ayuda a mantener los huesos sanos; y por si todo eso fuera poco, apenas aporta 40 calorías, por lo que son ideales en dietas para adelgazar.

Todas esas propiedades las convierten, como hemos visto, en una gran opción para ser protagonistas en nuestra alimentación diaria. Pero su uso en nuestra gastronomía va mucho más allá de utilizarlas como postre o para hacer zumo: hay multitud de recetas para tomarlas desde el desayuno hasta la cena, y siendo protagonista en platos principales o postres.

Recetas con naranja

Comenzando a primera hora de la mañana podemos preparar varias recetas donde esta fruta es protagonista: los muffins de naranja son una riquísima opción para desayunar, aunque la fórmula más habitual de encontrarnos la naranja por las mañanas es en zumo o en una rica mermelada.

A la hora de comer o cenar, se puede encontrar como un ingrediente de ensaladas frescas y saludables o como parte imprescindible de una receta como el pato, el cerdo, el salmón o el mero a la naranja, todos ellos exquisitos. Incluso encontraremos preparaciones de arroz en las que la naranja cobra un inesperado pero exquisito protagonismo.

Pero donde más presencia tienen las naranjas es en los postres: los famosos crepes Suzette, la tarta de queso con naranja, el pudin de naranja o la naranja flambeada con algún licor son sólo algunos ejemplos, aunque también la encontramos en macedonias de frutas o en fondues de chocolate como acompañamiento.

Las recetas con naranja son exquisitas a cualquier hora y, además, su consumo beneficia a nuestro organismo gracias a todas sus propiedades. No olvides tener siempre a mano esta fruta tan saludable en tu cocina.

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