Es posible que últimamente hayas oído hablar del bulgur. Igual que sucedió hace unos años con la quinoa, ha pasado de ser un alimento desconocido a estar cada vez más presente en nuestras despensas.

El bulgur es el cereal de moda, sin embargo, hace más de 4.000 años que se consume. Es un alimento típico de Oriente Medio, y está muy presente en la cocina árabe.

Hoy en día tenemos la suerte de poder acercarnos a otras cocinas e introducir en nuestra alimentación, sin renunciar a nuestros sabores de siempre, cereales saludables como el bulgur. Ten en cuenta que hasta hace unos años prácticamente los únicos cereales que consumíamos de manera habitual eran el arroz y el trigo refinado.

Qué es el bulgur

El bulgur es precisamente un grano de trigo. Se conoce también como trigo partido, trigo bulgur o burgul, entre otros nombres. En apariencia es similar al arroz aunque con unos granos más desiguales.

Hay distintos tipos según el color y el tamaño del grano; así, tenemos el bulgur rojo o rubio y también el grueso o fino.

Lo que consumimos es un alimento precocinado. Originariamente, el trigo bulgur se tiene que cocer durante bastante tiempo, añadiendo agua y sin parar de remover. Cuando está blando, se escurre y deja secar durante unos días. Luego se aplasta ligeramente para quitarle la cáscara y la piel, y se deja secar un poco más. En este estado puede aguantar muchos días.

Por suerte, cada vez es más fácil conseguir bulgur ya preparado, no sólo en tiendas de comida árabe o en las especializadas en productos ecológicos, sino también en grandes supermercados, que últimamente apuestan por una oferta más variada.

Propiedades y beneficios del bulgur

Un alimento bueno, bueno

Las propiedades del bulgur son muchas y muy saludables. Como todos los cereales, es rico en fibra pero éste lo es en una gran proporción. Es ideal para las personas con problemas de estómago, porque es bastante digestivo.

También es recomendable para aquellos que padecen diabetes, puesto que el bulgur tiene un bajo índice glucémico. Esto quiere decir que, aunque es una importante fuente de hidratos de carbono, asimila el azúcar de manera muy lenta, por lo que mantiene los niveles de glucosa bajos.

Además, el bulgur proporciona muchos minerales. Es rico en fósforo, calcio, hierro y potasio, y funciona como antioxidante. Es increíble cómo una cosa tan chiquitita nos puede aportar tanto, ¡y nosotros sin saberlo!

Perfecto para dietas

El aporte calórico del bulgur es muy bajo, menor que el de otros cereales, pero su efecto saciante es muy alto, por lo que resulta perfecto para quienes desean perder peso.

100 gramos de cereal de trigo bulgur apenas tiene unas 300-350 calorías. Sin embargo, cuando lo tomamos funciona de manera similar a los frutos secos: tiene mucho sabor, da mucha energía y sacia.

En sopas o guisos, donde el grano se hincha al entrar en contacto con el agua caliente, nos llenará más todavía. Necesitaremos comer poca cantidad, con pocas calorías, pero con un alto valor nutritivo.

Cómo cocinar el bulgur

Como te decíamos al principio, el proceso de precocinado del bulgur puede resultar un poco largo, sobre todo porque hay que dejarlo secar, quitarle la piel y separar los granos por tamaño. En cambio, si lo tenemos ya preparado, este cereal resulta muy fácil de cocinar.

Un vaso de bulgur por dos de agua. Ésa es la proporción. En realidad se cocina de manera similar al arroz y, de hecho, nos puede valer de sustituto en muchos platos.

La cuestión es tener en cuenta el grueso del grano; dependiendo de ello dejaremos más o menos tiempo. Unos 5-7 minutos para el bulgur fino y entre 20-25 para el grueso. Si quieres darle un toque diferente, puedes añadir al agua hierbas aromáticas como el eneldo o el romero.

En los platos en los que el bulgur funciona como un arroz o una pasta, se suele usar el grano más gordo. El medio es, por ejemplo, para desayunos (hay quien utiliza el bulgur en lugar de la avena). Y el más fino para ensaladas.

Recetas con trigo bulgur

Seguramente la receta con bulgur más conocida sea la del tabulé, una ensalada fría cuya base es este cereal, mucho perejil picado y verduras. Pero hay muchas más recetas con bulgur.

Puedes hacer todo tipo de ensaladas que ganarán mucho a nivel nutricional si les añades este cereal, aunque también lo puedes comer caliente como acompañamiento de carnes, por ejemplo pollo, o en sopas en lugar de fideos u otro tipo de pasta.

Debido a que es muy nutritivo pero digestivo, el bulgur se utiliza mucho en recetas  vegetarianas como sustituto de la carne, para hacer hamburguesas o albóndigas vegetales. Es una versión más saludable y ligera del arroz o la harina de trigo común.

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