Con aproximadamente 2,5 millones de km² y casi 3.900 km de longitud, el Mar Mediterráneo es el segundo mar interior más grande del mundo, después del Caribe. Sus aguas, origen de mitos e historias de amor en la antigua cultura helenística, bañan más de 20 países y han configurado buena parte de la cultura occidental y oriental.

Navegar por el Mediterráneo es navegar por la historia de Europa, Asia y África. Durante el Imperio Romano, este mar recibió del nombre de Mare nostrum (nuestro mar) pese a que, en realidad, el origen latino del nombre mediterraneus significa “mar entre las tierras”, una imagen sugerente de lo que en realidad representa este mar para nuestra cultura y carácter.

San Valentín en el Mediterráneo

El Mediterráneo Occidental se ha consolidado como uno de los destinos turísticos más deseados por los europeos. Si bien su éxito es internacional, la facilidad de las conexiones entre los puertos del sur de Europa permite planear todo tipo de escapadas románticas de varios días. Desde España, por ejemplo, son frecuentes los cruceros por el Mediterráneo Occidental que recorren nuestros propios puertos costeros, así como los puertos de Italia, Malta, norte de África y Grecia.

La proximidad entre los puertos permite disfrutar de cruceros de distinta duración, desde los cruceros de fin de semana o cuatro días (ideales para fechas como San Valentín) hasta cruceros más prolongados que incluyen una mayor número de paradas a lo largo de la amplia lista de puertos disponibles.

Cruceros por el Mediterráneo: puertos para enamorarse

Las posibilidades para celebrar San Valentín en el Mediterráneo son casi infinitas. Mucho más, incluso, partiendo desde la costa mediterránea española: Barcelona es el puerto que más pasajeros recibe en los distintos tránsitos de cruceros por el Mediterráneo y se ha configurado como el puerto más importante de Europa y uno de los más importantes del mundo en la acogida de cruceristas.

De esta forma, partiendo de nuestra propia costa mediterránea, tenemos por delante un viaje que puede llevarnos por la impresionante costa sur de Francia, en puertos como Marsella; visitar Roma a través de la escala mediterránea en Civitavecchia; o alcanzar las maravillosas islas griegas.

Add to Favourites