La alimentación es una actividad fundamental de nuestras vidas. Ocupa gran parte de nuestro tiempo y es un acto de vital importancia ya que, en gran parte, de ello depende nuestra salud. Aunque también es cierto que en ocasiones, no prestamos suficiente atención a nuestra alimentación, por mucho que sepamos lo importante que es tener una dieta saludable.

Llevar una dieta saludable es primordial tanto para el mantenimiento de nuestra salud, como para obtener un óptimo nivel de bienestar y placer, lo que se conoce como calidad de vida. Como se ha constatado, seguir un estilo de vida saludable ayuda a prevenir algunas enfermedades cada vez más presentes en la población, la cual, día tras día, goza de mayor esperanza de vida lo que implica que, además de vivir más años se vivan en un buen estado de salud.

¿Y qué caracteriza a una dieta saludable? Para que una dieta sea saludable debe cumplir una serie de condiciones que detallamos a continuación. Una dieta saludable debe ser: equilibrada, variada, suficiente, segura y agradable.

Las piezas fundamentales de la dieta saludable

Cuando hablamos de una dieta saludable y equilibrada hablamos de aquella que consigue cubrir las necesidades del organismo incorporando cantidades apropiadas de los nutrientes que aportan energía. Los más relevantes serán los hidratos de carbono, sobre todo los que se absorben de forma lenta, cuya función es, principalmente, proporcionar energía de forma progresiva. Les siguen las grasas, que se encargan de reservar energía y, finalmente, se encuentran las proteínas de las que no debemos abusar y cuya función es la de formar y renovar las estructuras de nuestro organismo.

Por otro lado, cuántas veces habremos escuchado a nuestros mayores decir que hay que comer de todo. Pues es cierto, ya que para llevar una dieta saludable es importante que sea lo más variada posible. En la variedad de alimentos encontramos la proporción de vitaminas y minerales que necesita nuestro organismo. Y es que ningún alimento nos da todos los nutrientes necesarios, aunque sean alimentos similares.

La dieta saludable a tu medida

Además de tener en cuenta la variedad de alimentos, nuestra dieta tiene que ser suficiente para cubrir las cantidades necesarias de todos los nutrientes de cada persona, de manera individual. Por ello, por ejemplo, no requiere la misma cantidad de nutrientes un adulto que un niño, o una mujer embarazada respecto a otra que no lo está. Esto permite un buen crecimiento y desarrollo en los niños y nos permite a los adultos mantenernos en un buen estado de salud.

Otra característica imprescindible para que una dieta sea saludable es que debe ser segura. Y con segura nos referimos a que los alimentos estén en buen estado de conservación, en ausencia de cualquier elemento perjudicial e incluso de agentes externos que pudieran provenir, por ejemplo, de tocar alimentos sin habernos lavado las manos previamente. Además, en casos de alergia e intolerancia, se habla de seguridad cuando la dieta garantiza la omisión de cualquier factor que ponga en riesgo la salud de la persona que la sufre.

¡Disfruta con la comida!

Por último, destacar que una dieta saludable también debe ser agradable, lo que implica que sea práctica y atractiva. Debe resultarnos fácil de hacer, apetecible y con una buena presentación para que nos entre primero por los ojos. El hecho de variar las texturas y las cocciones de los alimentos, los colores en los platos o menús y combinar platos fríos con calientes nos ayudará a conseguir que la dieta sea agradable, evitando que sea monótona y aburrida.

Ahora que ya sabéis cuáles son las características de una alimentación saludable, os animamos a llevarla a cabo, ya que conseguiréis mantener un mejor estado de salud.

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